Más allá del placer: El magnetismo del sexo con intención.
El high performance te enseña a intencionar tu trabajo y metas... pero ¿qué pasaría si aplicaras esa misma fuerza al sexo para desatar tu poder?
A casi todos nos pasa: vamos scrolleando por las redes, nos encontramos con un video que nos vuela la cabeza y seguimos de largo. En nuestro caso, cuando vemos un Reel con información valiosa, nos encanta compartirlo. En Desobediencia Radical pensamos que si alguien aporta un buen punto de vista, no hace falta conocer todo su historial ni comulgar con toda su filosofía para debatir o rescatar ese valor específico.
Ahora bien, cuando se trata de recomendar una cuenta entera, preferimos seguirla de cerca por un buen tiempo antes de compartirla. Pero hoy nos toca hacer honor a nuestro nombre y vamos a romper nuestra propia regla.
Nos encontramos con el perfil de Juana Tormey Eskenazi y su canal cachetadaaaa. Nos encanta que habla desde un lugar único, analizando sus planteamientos desde varios ángulos: el científico, el psicológico y el espiritual (y ya saben que aquí amamos esas combinaciones). Dos de sus videos en particular nos llamaron muchísimo la atención, por razones y temas completamente diferentes. Y, aunque en ambos videos sentimos que su mensaje es un poco "blanco o negro", lo que dice nos parece valiosísimo. Así que aquí les dejamos el primero, que habla de sexualidad.
El Verdadero Poder del Sexo
Hay un punto en específico que nos voló la cabeza: la intención.
En la psicología, el high performance y la espiritualidad, "intencionar" se vende como la herramienta para lograrlo todo. Hay cientos de estudios sobre eso. Pero lo que nos pareció fascinante es cómo Juana amarra ese concepto al sexo.
Y desde nuestra perspectiva, tiene toda la razón. El poder que puede tener un encuentro sexual bien intencionado es brutal, porque estamos hablando, literalmente, de uno de los actos de creación y placer más grandes del mundo. Para nosotros, ahí está la clave de todo el video.
Ahora bien, podríamos debatir durante años si esa misma intención se puede aplicar al sexo casual, al sexo selectivo o al sexo en pareja (con o sin matrimonio de por medio). Pero eso ya es tema para otro post... Lo verdaderamente valioso, y lo que rescatamos de esto, es entender que ponerle una intención al sexo, en el momento que sea, puede ser una de las prácticas más poderosas que existen.